¡No hay tiempo para previas!
Esta vez no me dio tiempo ha escribir la previa, un día después del partido que no se pudo disputar ya me tocaba volver al campo para enfrentarme a un rival directo en la clasificación.

Mi rival jugaba Skaven, aunque no unos Skaven convencionales. Varias de sus piezas importantes acumulaban ya 12 y 13 puntos de experiencia sin subir de nivel. Según me explicó, su estrategia consistía en no inflar la valoración de equipo. Un planteamiento curioso sobre el que probablemente escriba un artículo más adelante porque da para debate.
No tenía una táctica especialmente elaborada para este encuentro. Mi idea era sencilla: intentar que la Rata Ogro participase lo menos posible y, si se presentaba la oportunidad, quitar de en medio a sus Blitzers.
Mi rival que tenía una barbaridad de dinero para gastar en incentivos (Gracias a la estrategia de no inflar la valoración de equipo) jugó una plegaria de Nuffle (Salieron las trampillas del campo) y compró al star player: Dribblesnot.
Para quien no lo conozca, Dribblesnot tiene una regla especialmente molesta: una vez por partido puede decidir que una bomba explote inmediatamente aunque el rival la atrape. Una amenaza constante que obliga a replantearse muchas situaciones.

Como si fuera poco, el clima decidió sumarse a la fiesta. Ventisca.
Nada de comodos Sprints a 2+, vamos a 3+ y tampoco nada de pases largos. Sobre el papel aquello me beneficiaba. Yo no suelo pasar el balón y los Skaven dependen mucho más de la velocidad que mis Nigrománticos.
Mi rival eligió recibir y, para empezar con buen pie, el evento de la patada inicial le regaló un rerroll adicional.
El partido no pudo empezar peor.
En ese mismo turno 1, lanzó un bombazo al centro de mi línea que dejó con Lesión mal curada a mi Golem, el partido empezaba bastante mal para mi.

Poco después envió mi Espectro al KO. Estaba siendo bastante duro para mí y no es un rival de pegar, pero estaba sufriendo.
Además, cada vez que uno de mis jugadores importantes terminaba en el suelo, recibía la correspondiente falta de cortesía.

Por suerte, las bajas no fueron a más y conseguí llegar vivo al final de la primera parte.

Cuando el primer tiempo parecía encaminado al empate, llegó la jugada que cambió el partido.
En el turno 7, tuve internada con uno de mis lobos, una rata me quiso frenar y consiguió hacerlo, me tiró al suelo.
Tuvo la mala suerte de intentar correr en la ventisca y se cayó con la rata con la mala suerte de quedarse boca-abajo y dejó una pequeña ventana abierta.
Solo necesitaba una.
No podía llegar con nadie más al apoyo, eso me dio la oportunidad de meter a un Ghoul para apoyar a mi lobo que se levantó con ganas de revancha, lesioné al que me había tirado al suelo, agarré el balón y me quedé cerca del Touch Down.
Para anotar necesitaba un sprint bajo la ventisca. No quise arriesgar.
Esperé.
Guardé la posición.
Y en el turno 8 anoté el 1-0 que cerraba la primera mitad.

El Dribblesnot no pudo salir en la segunda parte ya que no superó la tirada de protestar al árbitro.

En el evento de patada inicial de la segunda parte, se llevó otro RR. No pasa nada.
En la segunda parte seguí con esta buena racha, salí otra vez con la jugada clásica de correr con mi uno de mis lobos, obviamente lo intentó frenar, estaba muy pegado a banda, no me echó fuera del campo al lobo, pero el balón si salió fuera que salió disparado.
Y cuando digo despedido, quiero decir literalmente cruzar el campo entero.
Doce casillas.
Directo al otro lado.
No me encontraba tan mal posicionado en el campo, en la otra zona del campo tenía un par de zombies bien posicionados y un Ghoul listo para llegar antes que nadie y correr, cobertura con los zombies, buenas tiradas para placar y TD bastante limpio.
Me confíe y eso siempre sale mal, pensé que el partido estaba ganado, nada más lejos de la realidad.
Su evento de patada fue un agraciado A la carga que aproveché para presionar al balón y, de hecho, conseguí colocar a un Golem y a un Ghoul pegados al balón en el suelo, mala idea. Con unas buenas tiradas de dados y apuñalar (No se cansó de hacerlo en todo el partido) me abrió un pasillo por todo el centro y marcar super pronto

Aún le quedaban 2 turnos enteros para marcar, el primer turno lo desperdició haciendo una falta en el que quedó expulsada una Skaven Clanrat, lo veía, tenía el partido ganado.
Intenté hacer la rata (Más que las propias ratas) e intenté hacer una caja defensiva en mi zona del campo, pero justo mi fantasma con el que intentaba cerrar la caja cayó al suelo en una esquiva..
Y no solo cayó.
También se lesionó.
Magullada.
La caja quedó abierta justo lo suficiente.
Lo suficiente para que apareciera un jugador con Robar el Balón.
Recoger.
Éxito.
Esquivar.
Éxito.
2-2.
Por un lado, rabia. Porque tuve el partido en la mano y lo dejé escapar en los últimos turnos.
Por otro, la sensación de que el empate fue justo. Mi rival nunca dejó de buscar opciones y supo aprovechar perfectamente el único hueco que le ofrecí.
También me llevo una lección importante.
Tengo que gestionar muchísimo mejor el tiempo.
No fui consciente durante el partido, pero terminé invirtiendo más de hora y media únicamente en mis propios turnos. Una barbaridad.
Ahora toca esperar.
Mi próximo rival todavía tiene pendiente un encuentro antes de enfrentarse a mí, así que probablemente pasarán dos o tres semanas antes de que los Nigrománticos vuelvan a saltar al campo.




