Mañana toca Amazonas.
Once mujeres rápidas, ágiles, agresivas y con tendencia a esquivarte en cuanto intentas agarrarlas. Básicamente mi historial sentimental, pero con más placajes… Bueno en realidad no.

Sobre el papel debería ser uno de esos partidos donde mis Nigrománticos empiezan a demostrar que el proyecto va en serio. Cruzamos ya el ecuador de la temporada y una victoria aquí me dejaría prácticamente oliendo los playoffs.
Pero claro… luego miras el roster rival y empiezan las dudas.
Dos blitzer con habilidades molestas, una lanzadora que mueve el balón con demasiada facilidad y una defensora con Defensa (valga la redundancia) que seguramente se pase el partido pegada a mis lobos como si hubiera leído mis DMs.
Además, todos sabemos cómo funcionan las Amazonas:
parece que las tienes rodeadas, acorraladas y completamente controladas… hasta que esquivan a 3+, te dejan mirando al vacío y aparecen al otro lado del campo.
Tóxicas.
Por mi parte llego relativamente bien. Un ghoul ya tiene Placar, el otro ha desarrollado una habilidad aleatoria que podría ser útil y el equipo empieza a parecer menos una reunión de cadáveres desorganizados y más un conjunto funcional.
Eso sí, sigo teniendo solo dos rerolls.
Así que cualquier decisión impulsiva puede acabar igual que muchas primeras citas:
mal posicionada y con alguien muerto en el suelo.
La clave seguramente estará en controlar los tempos del partido y evitar volverme loco persiguiendo amazonas por todo el campo. Porque si algo he aprendido jugando contra equipos ágiles es que cuanto más desesperado te pones, peor hueles… y más se escapan.
Mañana veremos si mis lobos consiguen “penetrar”.




