Quedan dos jornadas para el final de la fase regular y, por primera vez en mucho tiempo, los playoffs no parecen una idea lejana ni una posibilidad remota.
Pero antes hay que superar un obstáculo importante: Altos Elfos.

Sobre el papel es uno de esos equipos que dices “Sí, están bien, pero meeeh no es mi tipo”, y luego te recuerdan muy rápido durante el partido por qué son una de las razas más sólidas de Blood Bowl.
Dos Principes dragón con Placar, una lanzadora con Precisión, otra preparada para entrar en la rotación y unos Blitzers que ya empiezan a acumular habilidades molestas. No tienen grandes monstruos ni jugadores espectaculares. Lo que tienen es algo mucho peor: calidad en prácticamente todas las posiciones.
Y eso obliga a jugar muy concentrado.
Ganar… Pero caution
La situación en la clasificación es curiosa.
Por un lado, una victoria me dejaría matemáticamente clasificado para playoffs. Sería un paso enorme para un equipo que todavía sigue aprendiendo a jugar junto y para un entrenador que está dedicando toda la temporada a entender de verdad a los Nigrománticos.
Por otro lado, todavía existe la posibilidad de que, además de clasificar, terminar primero de grupo. Y eso me hace ilusionarme con llegar lejos en la competición

El equilibrio complicado
El problema es que estamos en ese momento incómodo de la temporada donde cada baja duele el doble. Ya no queda tiempo para reconstruir el equipo.
No queda tiempo para desarrollar reemplazos.
No queda tiempo para recuperar errores.
Necesito los puntos. Pero también necesito llegar a playoffs con el equipo entero.
Mis lobos tienen que seguir pegando.
Los ghouls tienen que seguir corriendo.
Los espectros tienen que seguir siendo ese pegamento que da consistencia al equipo.
Y cualquiera que haya jugado una liga de Blood Bowl sabe que esas dos cosas no siempre son compatibles.
A veces la mejor jugada para ganar un partido es exactamente la peor para conservar el equipo.
No regalar posesiones
Contra Altos Elfos existe además un problema añadido.
No suelen necesitar muchas oportunidades. Una mala tirada, un mal posicionamiento, un balón suelto…
Y de repente tienes a medio equipo persiguiendo a un jugador con AG 2+ que ya está a medio campo de distancia.
La oportunidad
Llego a este partido con muchas más ganas que nervios.
Porque, independientemente del resultado, este es exactamente el tipo de encuentro que uno quiere jugar cuando empieza una liga. El partido importante de la temporada.
Y la sensación de que cada decisión puede marcar la diferencia.
Ahora solo falta que Nuffle haga su parte.
Y, si es posible, que recuerde que me gustaría llegar a la siguiente jornada con el mismo número de jugadores con el que voy a empezar esta.




