Diario de un entrenador de Blood Bowl

Pues hasta aquí – Crónica de Cuartos de final de la liga del Arca negra

P

Iba yo nervioso en el coche, haciendo jugadas en mi cabeza… Tengo que hacer esto, tengo que hacer lo otro, que no se me olvide esto…

3 doritos después:

Creo que esta imagen resume mejor que cualquier marcador cómo fue mi último partido del Arca Negra.

No recuerdo haber terminado nunca un encuentro con semejante desastre sobre el campo.

Prácticamente cada turno suponía perder otro jugador (desde el turno 1!). Los KO se acumulaban, las lesiones llegaban una detrás de otra y las expulsiones, ya por un intento desesperado de hacer alguna baja yo también, terminaron de dejar un equipo irreconocible.

Hubo un momento en el que simplemente dejé de pensar en ganar.

Empecé a pensar únicamente en pegar yo también.

Pero no se dio, apenas una baja en una rata. Solo queda felicitar a mi rival y suerte para lo que queda de playoffs.

Un error que no volveré a cometer

Si algo me llevo de este partido es una lección muy clara.

No volveré a inflar el Valor de Equipo llevando cuatro Re-rolls.

Durante toda la liga apenas he necesitado tantos, pero sí han incrementado lo suficiente mi valoración como para regalar incentivos muy peligrosos al rival.

En este caso, ese regalo se tradujo en un viejo conocido: el bombardero Dribblesnot.

Ya sufrí lo que podía hacer hace unas jornadas y, una vez más, volvió a convertirse en una auténtica pesadilla. Cada bomba suponía un problema más para un equipo que ya bastante tenía con intentar mantenerse en pie.

A veces los errores no se pagan en el mismo partido en que los cometes. A veces tardan varias jornadas en pasar factura.

Y creo que este ha sido uno de ellos.

La primera concesión

Llegó un momento en el que el marcador reflejaba un 3-0 y apenas quedaban jugadores con los que seguir compitiendo.

Nunca había concedido un partido.

Ni en torneos.

Ni en liga.

Ni jugando con Goblins.

Pero esta vez decidí hacerlo en el cuarto turno de la segunda parte.

No tenía sentido seguir alargando un encuentro completamente decidido. Era el último partido de la temporada, no existían consecuencias deportivas para la siguiente liga y preferí aceptar que aquel día ya había terminado mucho antes del pitido final.

No fue tanto la frustración sino más le hecho de no hacer perder el tiempo a nadie.

Mucho más que una clasificación

Con esta derrota termina mi primera participación en la Liga del Arca Negra.

El resultado final me deja entre los ocho primeros clasificados, algo que, siendo completamente sincero, habría firmado el primer día.

Pero lo mejor de esta liga no ha sido la clasificación.

Ha sido el aprendizaje.

He aprendido a defender mejor.

A no precipitarme.

A entender cuándo merece la pena arriesgar y cuándo simplemente hay que cerrar espacios.

He descubierto que los Nigrománticos son mucho más complejos de lo que parecen y que todavía estoy muy lejos de sacarles todo el partido.

Y eso, lejos de desanimarme, me motiva.

Dentro de menos de dos meses volveremos a empezar desde cero.

Nuevos equipos.

Nuevos rivales.

Nuevos errores que cometer.

Y bastantes menos Re-rolls en la hoja de equipo.

Porque si algo me ha enseñado esta primera liga es que en Blood Bowl no siempre gana el que más sabe.

Pero siempre mejora el que es capaz de aprender de cada partido.

Hasta la próxima temporada.

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