Diario de un entrenador de Blood Bowl

Bolas de fuego y caos controlado – Resumen del partido 2

B

He tardado más de lo que me gustaría en publicar este post, ya que he tenido que pintar unos Goblins para la Bolo Bowl de este fin de semana. Pero ya hablaré de eso en otra entrada.

Hoy toca hablar del segundo partido de liga… contra Orcos.

🎯 El plan (que no quería que leyeses)

No quise desvelar mi estrategia en la entrada anterior. Nunca sabes quién puede estar leyendo 👀

La idea era simple: controlar el partido hasta el momento clave y usar un mago con Bola de Fuego para robar el balón.

Mis incentivos fueron:

1 Mascota

1 Mago

3 Plegarias de Nuffle

Las plegarias no fueron gran cosa, pero tampoco molestaron:

  1. Puñal, uno de mis zombies adquirió la habilidad de apuñalar, fue bastante útil.
  2. Golpe Mortífero: uno de mis golems la consiguió. No tuvo mucho impacto, pero condicionaba al rival.
  3. Cada pase completo otorgaba experiencia adicional (spoiler: no hice ni un solo pase en todo el partido). 😅

Mi rival también es bastante fan de las plegarias, así que, aun sin saldo suficiente, sacó 30k de su tesorería para comprar tres.

Sus resultados fueron:

  1. Los Topos: devastador para mí. Caídas constantes en “A por ellos”.
  2. Amigo del Árbitro: más agresividad sin castigo… peligroso.… Y CON ORCOS. Vaya si lo intentó aprovechar…
  3. Un goblin suyo recibió +1 de armadura, aunque creo que fue irrelevante.

Una vez todo comprado y ajustado, empezóel partido.

Un inicio perfecto (demasiado perfecto)

Gané la tirada inicial, así que decidí atacar primero. Teniendo un puñal, no iba a desaprovecharlo: coloqué al línea en primera fila para ir directamente a por la armadura de un orco. Primera jugada, primera baja. Conseguí sacarlo con una lesión mal curada. Empezaba bien.

Pero la cosa se puso aún mejor, en su turno y devolviendo la jugada, un goblin que tenía exclusivamente para hacer faltas fue expulsado en su turno 1.

Sinceramente, esto también formaba parte de mi plan… pero no esperaba que se ejecutase solo. No me voy a quejar.

El partido siguió siendo muy físico (como era de esperar contra orcos). Poco después me mataron al línea del puñal; no podían dejarlo suelto buscando a su siguiente víctima.

Como era de esperar contra Orcos, el partido se volvió muy físico.

  • Perdí pronto al zombie del puñal (era demasiado peligroso para dejarlo vivo).
  • Su troll decidió no jugar: 5 turnos seguidos sin levantarse.
  • Mi regeneración salvó a dos jugadores clave.
  • La apariencia asquerosa hizo su trabajo un par de veces.

Curiosamente, yo parecía el equipo orco, eliminando a sus goblins antes del descanso.

Aun así, no conseguía avanzar. Partido totalmente atascado.

El momento en el que Nuffle te recuerda quién manda

Ya en la segunda parte, creo que en el turno 10, tuve una gran oportunidad: mi lobo quedó desmarcado y tenía el balón en un ghoul.

Solo tenía que esquivar a un rival a 3+, con repetición… doble 1. Al suelo.

Lo que Nuffle te da, Nuffle te lo quita.

La jugada clave

En el turno 12, un orco tenía el balón en mi campo. Yo había colado a mi lobo a su espalda; aunque no iba a blitzear con él, tenía otro plan. Coloqué dos ghouls bloqueando líneas de avance sin que parecieran una amenaza inmediata.

Como dicen los magos: no he preguntado cuánto mide la habitación.

BOLA DE FUEGO.

El resultado fue perfecto:

  • Balón suelto
  • Dos jugadores listos para recuperarlo
  • Lobo desmarcado esperando pase

El plan funcionaba. Iba a ganar “a la italiana”, al contraataque, 1-0.

Pero la emoción me cegó.

Al ejecutar la jugada, olvidé declarar el pase antes de activar al jugador que iba a recoger el balón. Me quería morir, el plan a la mierda.

Solo pude recoger el balón dejarlo lo más cerca posible de mi lobo y rezar para que no me lo tiraran.

Finalmente, no lo consiguió, y marqué touchdown a pocos turnos del final. Aún había tiempo para un contraataque.

Cuando reanudamos el saque consiguió desmarcar a dos jugadores uno a cada banda y yo intenté defenderle lo mejor posible haciendo incluso tiradas muy arriesgadas y le obligué a hacer una combinación de movimientos y pases que finalmente no le salió y me llevé el partido.

Victoria.

Me di cuenta de que mi rival tiró demasiados dados constantemente, y eso se paga caro en este juego. Creo que él fue demasiado prudente cuando no debía (en el final podría haber presionado más), y demasiado arriesgado al principio con tiradas innecesarias.

En resumen, un buen partido contra un rival muy importante. Si llegamos a playoffs, lo más probable es que volvamos a encontrarnos y… no pienso olvidar declarar el pase.

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